Turismo al búnker de Hitler

Al hacer las estadísticas de turismo este año, la ciudad de Berlín encontró un incómodo dato: la mitad de los visitantes de la ciudad quieren conocer el último reducto del personaje más siniestro de su historia: el búnker de Adolfo Hitler.

Hasta hace muy poco nadie sabía exactamente dónde estaba el búnker, dónde se ocultó y murió, acorralado por las fuerzas que había conjurado, Hitler.

El interés que despierta el ex l�der nazi preocupa a quienes temen el resurgimiento de su ideolog�a.Quizás el patetismo que evoca el hombre que quiso arrodillar al mundo y terminó matándose en ciegos callejones subterráneos de rata, o aún el éxito de la película “El Hundimiento”, que narra los últimos días de Hitler en el búnker, provocó este desmesurado interés.

Hasta entonces, se especulaba que sus restos estaban bajo la Puerta de Brandemburgo, del Reichstag o aún debajo del mismísimo Monumento Recordatorio del Holocausto. Y la verdad es que esas leyendas no estaban demasiado lejos de la geografía y la verdad.

Victimario y víctimas

Apenas unos 100 metros separan ahora el lugar donde estuvo el búnker del monumento al Holocausto. El último escondite de Hitler ahora yace bajo un banal estacionamiento de autos, debajo de un bloque de viviendas construidos en la época de la República Democrática Alemana (RDA).Un simple estacionamiento se encuentra all� donde muchos turistas querr�an un museo.

En el año 2000, palas mecánicas se toparon otra vez con los restos del búnker que primero los soldados rusos y luego la dirigencia de la extinta RDA habían intentado ocultar con dinamita, tierra y olvido.

¿Qué hicieron entonces? Por tercera vez, el gobierno de la ahora Alemania unificada siguió el ritual del entierro.

Recién para el último mundial de fútbol, en el 2006, la asociación “Mundos Subterráneos”, que organiza recorridos turísticos en el subsuelo de Berlín, consiguió colocar una modesta placa en el preciso lugar bajo el que estaba la habitación del búnker donde Hitler se mató.

“Probablemente quieran ocultar una parte de la historia; es difícil dar una opinión de por qué se quiere cerrar algo tan conocido, tan abierto, tan fuerte”, comenta una turista mexicana.

“No se atreven ni a pronunciar el nombre de Hitler. Dicen: y la persona ésta… como intentando evadirlo”, agregó otra turista española.

Lo que queda del búnker

Se sabe que soldados soviéticos intentaron con relativo éxito volar el extenso búnker en 1945, tras la caída de Berlín, pero se cree que buena parte de él aún se mantiene en pie.

El Monumento al Holocausto recuerda, a metros del búnker, las atrocidades del nazismo.Los tímidos intentos para desenterrarlo y hacerlo público se han topado siempre con la resistencia de muchos alemanes.

“Nadie quiere acordarse de él. Lo ideal es que pudiésemos olvidarnos de él”, comenta un berlinés que pasea por el lugar.

“Abrirlo sería como hacer un lugar de peregrinación para jóvenes fascinados con el nazismo”, dice una guía turística.

Fuente: BBCMUNDO.com

Advertisements

Leave a comment

Filed under Actualidad, Cultura

Comments are closed.